Sentado en un tronco

Sentado en un tronco

Pongo esta imagen porque no faltará algún mal pensado que se imagine el tronco en forma vertical. No, el tronco está flotando en el agua… en medio de un lago muy grande… inerte… inmóvil…

Así es como me sentí muchos años… esperando a que llegara una corriente que me llevara a alguna parte. Y es que si te pones a pensar, es una analogía que describe perfectamente a nuestra sociedad.

Estamos sentados, esperando que llegue la corriente a que nos lleve a algún otro lugar. Hay muchas corrientes (no, no estoy hablando de las lavanderas ni de la Lady Polanco) esas corrientes vienen en forma de un título educativo, de un nuevo trabajo, de una nueva pareja, de un nuevo amigo, y ahí vamos como una pelota de pinball con el rumbo que esa corriente nos llevó.

Vivimos esperando, añorando ese río que lleve a nuestro tronco a recorrer el mundo, pero ¡no hacemos lo que se necesita! ¡No nos empapamos las manos para remar! ¡No buscamos remos en nuestro camino!

1.- Escribe tu “Por qué”

En su libro (Start with Why) Simon Sinek habla de la importancia de conocer tu ¿Por Qué?  Mira esta conferencia donde lo explica. http://bit.ly/ytporque

Un ejemplo maravilloso es el que nos da el comediante Michael Jr. http://j.mp/mjrpurpose

Escribe 101 sueños

Es importante tener en la vida “algo que esperar”. Sin embargo, hay muchas trampas naturales, como las que mencionaba antes, “cuando tenga coche”, “cuando acabe la carrera”, “cuando tenga trabajo”, “cuando me suban el sueldo”. Todas éstas pueden tener un efecto profundamente negativo en nuestra vida. “La vida es eso que pasa mientras esperas que pase algo”.

La única manera de predecir el futuro es creándolo, y para crearlo es necesario que tomes acción. Escribe 100 cosas que quieres que pasen en tu vida, http://bucketlist.org puede ayudarte a conseguirlas pues es una plataforma social que reúne a personas que están realizando (y compartiendo) sus sueños.

¿Por qué escribir tus metas?

Cuando las escribimos dejan de ser un pensamiento. Cuando las escribimos dejan de ser palabras que se lleva el viento. El proceso de poner en papel nuestras metas, le dice a nuestro cerebro que eso es importante para nosotros. Lo más impresionante del cerebro no es la cantidad de información que procesa cada segundo, sino la que “automáticamente decide” dejar de procesar; como el ruido del ventilador de tu computadora, o la hora exacta en este momento, las horas que han pasado desde nuestra última comida, la temperatura actual, la forma en tu celular se siente en tu mano. A este proceso los neurólogos y psicólogos le llaman “atención selectiva” y es algo interesantísimo. Saber lo que quieres, y decirle a tu cerebro que es importante para ti, escribiéndolo en un papel, puede tener efectos poderosísimos para que tu cerebro te ayude a detectar “pistas” para conseguirlo

¿Cómo empezar a escribir tu metas?

Empieza por algo sencillo que te afecta negativamente cuando piensas en ello, ordenar el closet, llamarle a tu abuela, llevar esa chamarra a la tintorería. Cuando lo cumplas, te sentirás bien por haberlo finalmente conseguido. Incrementa la dificultad de cada una de tus metas hasta que vayas por las más grandes. El momentum que te dará llevar toda una lista de ellas en tu cinturón, te dará la fortaleza y la seguridad de ir pos metas cada vez más grandes.