Creer, aprende y saber

En mis segundos 18 años…

Aprendí que la vida pasa cada día más y más rápido. Que cada vez tienes menos tiempo para hacer lo que te gusta y por eso se disfruta y valora cada vez más. Aprender que los sabores son más escasos o los kilos más frecuentes. Que alegría es rodearte de las personas que te alegran y alejarte de las que te amargan. Aprendí que la palabra futuro poco a poco pierde su misterio y va tomando forma. Que palabras como añoranza y nostalgia se pueden convertir en sentimientos.

Cuando tenía sólo unos 18 años…

Era ingenuo e idealista. Creía que querer es poder y que todos los finales son felices y si no son felices todavía no son finales. Creía que las amistades eran para siempre y que la familia es primero. Creer que podía cambiar al mundo y que del suelo no pasas.
Creer y aprendí, tan sólo 18 años los separan…

Tal vez cuando tenga tres 18 años pueda saber…

Saber que las cosas se consiguen trabajando muy duro y que no debes de dar por hecho ninguno de tus días. Que el éxito es ir de fracaso en fracaso sin perder el entusiasmo como decía Churchill. Saber que no puedes cambiar la dirección del viento pero sí ajustar la vela y cambiar tu rumbo. Saber que el futuro… el futuro no era nada más que saber lo que quieres.